Macri abrió el XXIX año legislativo con un discurso de orden, libertad y decisión política
El discurso del Jefe de Gobierno estuvo marcado por el orden, medidas económicas, anuncios en seguridad, educación y salud, en línea con los ejes centrales de la gestión
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, encabezó este lunes 2 de marzo la apertura del XXIX período de sesiones ordinarias de la Legislatura de la Ciudad con un discurso que reflejó números concretos para mostrar evidencia respecto a medidas de gestión; hizo anuncios, pedidos a la Nación y dejó un mensaje claro: el orden y la decisión política como ejes de su gobierno.
La sesión comenzó a las 10hs en el recinto de la calle Perú, con 56 diputados presentes. La vicejefa de Gobierno y presidenta del Cuerpo, Clara Muzzio, declaró abierta la sesión e invitó al mandatario a brindar su mensaje, acompañada en el estrado por el vicepresidente primero de la Legislatura, Matías López. En los palcos y el recinto se encontraban autoridades judiciales, representantes de todas las fuerzas políticas, referentes religiosos —entre ellos el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva—, el gabinete completo y la familia del Jefe de Gobierno: su esposa, María Belén Ludueña, y sus hijos, Antonio y Giorgio. También la madre del Jefe de Gobierno estuvo en el palco.
Macri inició su intervención con un tono directo: “Estoy acá para rendir cuentas, reconocer lo que falta y proponer mi visión sobre el rumbo de la Ciudad”. Desde ese primer tramo dejó en claro el hilo conductor del discurso “La Ciudad del caos, del desorden y del vale todo se terminó”, afirmó, marcando el clima de una apertura atravesada por definiciones firmes.
Uno de los ejes centrales fue el orden urbano. Macri destacó el fin de piquetes y acampes, los operativos contra la venta ilegal y la recuperación del espacio público, subrayando que se liberaron lo que equivale a 68 kilómetros de calles sin manteros, una medida que, según señaló, benefició vecinos y comerciantes.
En materia de seguridad, aseguró que bajaron todos los delitos en la Ciudad, con homicidios, robos automotores y robos con armas en sus mínimos históricos, apoyados en más presencia policial, tecnología y monitoreo del 82% del territorio porteño. “No cambiaron las leyes ni los jueces, cambió la decisión política”, insistió.
El mandatario también puso el foco en la economía. Destacó que la Ciudad tiene el menor nivel de deuda de los últimos 12 años y remarcó una serie de medidas de alivio fiscal: alícuota cero de Ingresos Brutos para 150 mil trabajadores no profesionales, exención de ABL e impuesto inmobiliario para jubilados y personas con discapacidad, devolución de saldos a favor y beneficios temporales para hoteles, bares y restaurantes.
En ese marco, volvió a reclamar el pago de la deuda por coparticipación que mantiene la Nación con la Ciudad y pidió el respaldo de la Legislatura. Para dimensionar el impacto, sostuvo que con esos fondos podrían construirse tres líneas de subte, refaccionarse 800 escuelas y equiparse hospitales, entre otras obras.
Anunció que ya está en marcha la licitación de la Línea F de subte, la primera nueva traza en más de 25 años, Macri miró hacia la oposición y se dirigió al legislador Leandro Santoro. En tono de humor amigable pero firme, recordó que durante la campaña Santoro había dicho que el anuncio era “verso” o una promesa imposible. “Ahora está sucediendo”, remarcó, y adelantó que lo invitará a la inauguración.
En la misma línea mencionó el SAME psiquiátrico, hoy en funcionamiento junto al SAME nocturno y nuevas bases operativas, otra política que —según recordó— había sido cuestionada y hoy es una realidad.
El discurso avanzó luego por educación, salud y cultura. Macri destacó el plan Buenos Aires Aprende, la inauguración de la Escuela Estación Buenos Aires en Barracas, la restricción del uso del celular en el aula y más de 3.000 obras en escuelas.
En salud, subrayó la mayor inversión histórica, más de 500 obras, la implementación de la Historia Clínica Electrónica, el aumento del 30% en la oferta de turnos y hitos como la primera cirugía fetal de alta complejidad en un hospital público.
En cultura, celebró que el Teatro Colón superó el millón de espectadores en 2025 y el impacto de los eventos masivos como motor de la economía porteña.
Uno de los tramos más sensibles del discurso estuvo dedicado a las personas en situación de calle. Macri informó que la Ciudad asiste a más de 16 mil personas por día, redujo en un 90% los casos crónicos de chicos en calle y amplió la red de Centros de Inclusión. Sin embargo, advirtió que hay 1.800 personas que rechazan la ayuda y planteó la necesidad de reformar la Ley Nacional de Salud Mental. En ese contexto, reclamó mayor compromiso de la Provincia y mencionó que 7 de cada 10 personas en calle provienen del conurbano, señalando directamente al gobernador Axel Kicillof.
También reconoció que la limpieza urbana sigue siendo una demanda central: “Mejoramos, pero no alcanza”, dijo, y anunció más tecnología, contenedores antivandálicos y monitoreo en tiempo real del barrido.
En el tramo final, Macri pidió avanzar con la Ley Antitrapitos y la Ley de Vandalismo (“El que Rompe Paga”), para endurecer sanciones contra la los daños al espacio público.
Sobre el final de la exposición, definió el modelo de Ciudad que propone: ordenada, segura, con menos impuestos, mejor conectada, líder en educación, innovación y salud pública. Y recordó que la Constitución porteña cumple 30 años en octubre, sostuvo: “Existen mil formas de ser porteño y una manera de vivir que nos es propia”.
Con ese mensaje, declaró formalmente abierto el XXIX período de sesiones ordinarias de la Honorable Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.












